Se estudiaron de manera prospectiva 628 pacientes, a los que se practico anestesia intradural (a.I), aleatoriamente distribuidos en cuatro grupos segun el calibre de la aguja de puncion utilizada (no. 25 o no. 26, punta quincke) y segun la colocacion del bisel (paralelo o perpendicular a las fibras de la duramadre) con el fin de averiguar la incidencia de fracasos de la a.I, cefaleas post-puncion dural (c.P.P.D ), lumbalgias, parestesias durante la puncion, cefaleas no posturales y nauseas y/o vomitos. La incidencia de fracasos fue del 0,63%. La incidencia de cppd fue del 10,71% y del 0% con agujas del no.25, bisel perpendicular y bisel paralelo respectivamente (p<0,05) y del 5% y del 0,55% con agujas del no.26 bisel perpendicular y paralelo respectivamente (p<0,05). Globalmente (no.25 y no.26) la incidencia de cppd con el bisel perpendicular fue del 9% y con el bisel paralelo del 0,35% (p<0,001). Observamos un 6,89% de lumbalgias, un 0,47% de cefaleas no posturales, un 1,28% de parestesias y un 3,68% de nauseas y/o vomitos, sin diferencias significativas entre los distintos grupos. Concluimos que, excluyendo pacientes obstetricas, pacientes ambulatorios y pacientes migrañosos, y utilizando agujas no.25 y no.26 punta quincke, es fundamental colocar siempre el bisel paralelo a las fibras de la duramadre, para disminuir la incidencia de cppd a menos del 5% en pacientes de cualquier edad y sexo.
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