Esta tesis defiende la proposición de que por medio de la Realidad Virtual (RV) y del sentido de posesión de su cuerpo, es posible experimentar fenómenos que de otro modo serían imposibles experimentar para estudiar sus consecuencias. En esta investigación nos centramos en la muerte personal. En primer lugar, presentamos un trabajo que tiene como objetivo investigar la posibilidad de construir un entorno virtual inmersivo compartido, que permite transmitir el tacto entre los usuarios mediante vibraciones. Para ello, hemos creado un sistema en el cual tres participantes, situados en tres ubicaciones diferentes, encarnados en un cuerpo virtual de tamaño real visto desde una perspectiva en primera persona (1PP) podían interactuar juntos. Los resultados mostraron el buen rendimiento de la plataforma y su eficacia para futuras investigaciones de interacciones sociales. Además, mostraron que la intervención táctil no tuvo ningún efecto sobre la posesión del cuerpo virtual, la presencia y el comportamiento, aunque los participantes sintieron la sensación del tacto con éxito. Después de esta investigación, hemos estudiado si era posible provocar la sensación de sentirse fuera de su cuerpo, separando las personas del cuerpo virtual en el que habían sido encarnadas previamente y examinando sus consecuencias. Exploramos el concepto de experiencia fuera del cuerpo (EFC): donde las personas se ven a sí mismas desde fuera de su cuerpo físico, demostrando que las EFC pueden inducirse en RV en base a dos paradigmas diferentes. Además, nuestros resultados mostraron que, los participantes se sentían desconectados del cuerpo, ubicados más arriba y, en promedio presentaban una puntuación más baja en un cuestionario de miedo a la muerte en uno de los dos paradigmas, en comparación con el segundo.
Para investigar si vivir una vida virtual desde una 1PP encarnado en un avatar afectaría las actitudes de las personas hacia la vida y la muerte, basándonos en los resultados del estudio previo, hemos diseñado un experimento de RV compartida sin transmisión del tacto, en el que, grupos de participantes físicamente remotos interactuaban juntos en el mismo mundo virtual. Lo que implica que los participantes experimentaban o 'vivían' en RV un ciclo de vida completo desde la juventud hasta la vejez seguido de una muerte virtual que, incluía una experiencia cercana a la muerte (ECM). Para ampliar la experiencia virtual mientras que se evitan las desventajas de la exposición prolongada a la RV, probamos una metodología en la que los participantes tuvieron una breve sesión de RV durante seis días lectivos. Sin embargo, los resultados deben tratarse con cautela debido al pequeño número de participantes. Los resultados parecen mostrar que, los puntajes del inventario de cambios de vida, un cuestionario tradicionalmente utilizado para evaluar los efectos psicológicos y conductuales típicos de personas que han vivido una ECM, son más altos para las personas que experimentaron una vida y una muerte virtual, en comparación con el grupo control que no la ha vivido.
Para continuar con esta investigación, llevamos a cabo un estudio a gran escala que tuvo lugar en un museo de arte moderno como parte de una exposición, donde los participantes fueron reclutados entre su público. Nos interesaba saber si la exposición más breve a un ciclo de vida completo en RV, de niño a ancianos, hasta la muerte, provocaría cambios similares en las actitudes de las personas hacia la vida y la muerte. Por lo tanto, rediseñamos nuestro último experimento sobre la muerte para simplificar el protocolo experimental de forma que, todas las sesiones de RV pudieran completarse en el mismo medio día. En contraste a nuestro estudio anterior, no hemos encontrado diferencias en los puntajes del inventario de cambios de vida entre los grupos Control y Experimental. Sin embargo, encontramos que el grupo que experimentó EFC y muerte virtual mostraron un menor puntaje de miedo a morir un día después del experimento en comparación con el grupo Control que no tuvo esta experiencia. Además, al analizar la edad, el género y las creencias religiosas, encontramos una diferencia significativa acerca de las creencias religiosas entre el grupo Experimental y Control en el puntaje del miedo a morir un día después del experimento. El grupo Experimental mostrando una puntuación más baja en comparación con el grupo Control. Estos efectos no se mantenían en la medida realizada a los 15 días.
La principal contribución de esta investigación concierne la exploración científica, gracias a la RV y a la ilusión de apropiación del cuerpo virtual, de la muerte virtual como variable experimental, lo que esperamos pueda generar nuevas posibilidades de investigación, alguna vez imposibles de concebir, en ámbitos donde la muerte juega un papel importante.
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