Los restos de cosechas generados por cultivos hortícolas, son un grave problema fitosanitario y causan un negativo impacto ambiental; desaconsejando su presencia en campo. El principal objetivo a abordar en este trabajo fue determinar, en condiciones controladas, la eficacia de la biofumigación (25ºC) y biosolarización (45ºC) en el control de la transmisión por el suelo del virus del mosaico del tomate (Tomato mosaic virus, ToMV), del virus del mosaico del pepino dulce en tomate (Pepino mosaic virus, PepMV) por su reconocida estabilidad en suelo; así como, el posible control del hongo Olpidium brassicae, implicado en el síndrome del "Colapso" del tomate. El estudio fue realizado en condiciones controladas utilizando macetas y empleando material vegetal infectado con estos virus. Se ensayaron diferentes concentraciones de material infectado, diferentes tratamientos y períodos de tiempo de aplicación. Los resultados obtenidos confirmaron que sí era posible controlar la infección por ToMV empleando estas técnicas, destacando que la biosolarización fué más eficiente que la biofumigación. La infección por ToMV se pudo controlar mediante la biofumigación en un periodo de 5 semanas para dosis de 10g del material vegetal infectado y enterrado en 500g de sustrato, mostrándose más eficiente dicho control empleando macetas embolsadas. Para controlar la infección por ToMV mediante biosolarización únicamente fueron necesarias 4 semanas de tratamiento empleando indistintamente la dosis de 10 y 15g/500g de sustrato.
Los resultados obtenidos en los ensayos de biofumigación y biosolarización para controlar la transmisión por el suelo del PepMV fueron anómalos; comprobándose que únicamente se producía la infección en plantas de tomate que presentaban heridas en sus raíces en el momento del transplante. También se comprobó que el PepMV se degradaba y perdía su poder infectivo al permanecer enterrado en sustrato y dentro de bolsitas de muselina des
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