La cuenta de Fabero alberga un gran número de capas de reducido espesor, que exigen para su extracción la aplicación de técnicas de voladuras especiales con vistas a que la recuperación sea máxima y la dilución con el estéril se mantenga en un nivel aceptable.
Al mismo tiempo, adecuando el método de explotación a la disposición estructural y espacial de las capas es posible aprovechar la energia desarrollada por el explosivo para desplazar una parte del estéril al hueco de la fase anterior, de forma tal que las necesidades de maquinaria (excavadoras o palas cargadoras y volquetes) disminuyan.
Estas técnicas de voladura que pretenden no sólo fragmentar la roca, sino también desplazar el máximo volumen de ésta al hueco de la fase anterior de explotación se conocen como Voladuras de Máximo Desplazamiento (VMD).
El sistema convencional de movimiento del estéril de recubrimiento integra diferentes operaciones: voladura para la fragmentación y esponjamiento de la roca, carga, transporte y vertido del material. Las VMD combinan estas operaciones en una sola.
Desde un punto de vista económico se ha completado la cadena generalista del profesor Michael E. Porter, de la Universidad de Harvard, definiendo la cadena de valor de una empresa minera, incorporando su particularidad fundamental:el yacimiento, entendiendo por ello, un compendio de su potencial caracteristicamente geológico-minero.
Con el fin de llegar a definir unas técnicas de fragmentación con explosivos idóneas a las caracteristicas del yacimiento se diseñaron y efectuaron diversas voladuras, estudiándose en las mismas los resultados obtenidos, ajustándose paulatinamente diversos parámetros de diseño hasta conseguir la mayor efectividad posible.
Paralelamente, se han controlado los rendimientos de la maquinaria convencional, con el fin de evaluar los costes y la repercusión económica global de la técnica de voladura (VMD) aplicada
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