El trasplante renal (TR) es la mejor aproximación terapéutica para la enfermedad renal crónica (ERC) en estado terminal. Sin embargo, en la práctica clínica, la monitorización de la función renal se realiza, principalmente, mediante métodos indirectos. Respecto a los métodos directos, la biopsia renal (BR) es el método de referencia en el diagnóstico de la mayoría de patologías renales, incluyendo la disfunción del injerto renal. No obstante, esta técnica es invasiva, de limitada repetitividad y, a menudo, describe un daño ya irreversible.
En cambio, la orina es un biofluido de fácil acceso y, prácticamente, de nula invasividad. Por lo tanto, la información contenida en este fluido, y en concreto en las vesículas extracelulares de orina (oVEs), es una potencial fuente de nuevos biomarcadores de patología renal. Actualmente existen diversos métodos de aislamiento de oVEs, aunque la mayoría de ellos obtienen una mezcla compleja de proteínas, lipoproteínas y restos celulares que podrían enmascarar biomarcadores relevantes. Por este motivo, el primer objetivo de la presente tesis es evaluar la cromatografía de exclusión por tamaño (SEC) como método de aislamiento de oVEs.
Nuestros resultados demuestran que la ultrafiltración de la orina seguida de SEC es una opción adecuada para aislar oVEs, ya que reduce considerablemente la presencia de contaminantes solubles. Esta metodología permite un análisis más preciso de los biomarcadores asociados a oVEs mediante las aproximaciones ómicas.
El segundo objetivo de la presente tesis es caracterizar el perfil de las oVEs de donantes vivos (DV) y donantes cadáver (DC), y compararlo con pacientes trasplantados normo-funcionales (FRN), con el fin de averiguar si la terapia farmacológica afecta al riñón y, en consecuencia, a la composición de las oVEs. Los resultados de secuenciación masiva mostraron que el miR-326 estaba significativamente sobrerrepresentado en DV, mientras que el miR-7706 solamente se detectó en FRN. Estos miRNAs se relacionan con la apoptosis y la supervivencia celular, respectivamente. Por otra parte, se identificaron 70 proteínas sobre-expresadas en los DV respecto a los FRN. La mayoría de estas proteínas estaban relacionadas con el metabolismo celular. Estas diferencias pueden ser debidas al tratamiento inmunosupresor de los FRN. En resumen, en este estudio piloto hemos descrito que el perfil transcriptómico y proteómico de los DV, DC y FRN es diferente, aunque estas diferencias parecen no tener un impacto significativo en la función del injerto a corto plazo (1 año). En general, los resultados y el perfil diferencial de proteínas y miRNAs entre los donantes de órganos y los FRN sugieren que en futuros estudios comparativos en pacientes post-TR, las oVEs del paciente FRN son el grupo control apropiado en lugar de las oVEs de los donantes.
Finalmente, hemos analizado el patrón de glicosilación de las oVEs entre donantes y pacientes post-TR con disfunción del injerto. Que sepamos, esta es la primera descripción de la presencia de fucosas en las oVEs. Adicionalmente, hemos descrito algunas diferencias en los ensayos de unión a lectinas entre donantes y pacientes. Estos hallazgos deben ser confirmados en futuros estudios.
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