El sobrepeso y la obesidad infantojuvenil es uno de los principales problemas de salud pública en el siglo XXI, debido principalmente a su elevada prevalencia a nivel mundial y al alto impacto que puede tener sobre la morbimortalidad, la calidad de vida y el gasto sanitario tanto a corto como largo plazo. Los objetivos de esta tesis son estimar la prevalencia de sobrepeso y obesidad y de la adopción de conductas de riesgo potencialmente obesogénicas en adolescentes de Barcelona, así como analizar la asociación entre dichas conductas y el sobrepeso y la obesidad. Por otro lado, también se identifican factores individuales y contextuales de entorno familiar y escolar asociados a conductas potencialmente obesogénicas (tiempo excesivo delante de pantallas y horas de sueño insuficientes).
Para alcanzar los objetivos de esta tesis se llevaron a cabo cuatro estudios de diseño transversal. Éstos fueron realizados a partir de una encuesta sobre factores de riesgo relacionados con la salud (encuesta FRESC) que se administra periódicamente a muestras representativas de alrededor de 3.000 jóvenes escolarizados de entre 13 y 19 años de la ciudad de Barcelona. Dos estudios se realizaron a partir de datos obtenidos en la edición realizada el año 2008 y los otros dos a partir de la edición de 2012. Estas ediciones incluyeron por primera vez datos objetivos de peso y altura e información sobre el uso de dispositivos tecnológicos con pantalla (televisión, videoconsola y ordenador) y patrones de horas de sueño.
Los resultados de esta tesis muestran una elevada prevalencia de sobrepeso (alrededor del 20%) y obesidad (alrededor del 5%) en adolescentes de Barcelona de entre 13 y 19 años, siendo estas prevalencias superiores en chicos que en chicas. Además, la mayoría de adolescentes presentaban conductas de riesgo potencialmente relacionadas con el exceso de peso (sobrepeso y obesidad): a) el 55,4% de los chicos y el 60,1% de las chicas no desayunaban cada día, b) el 39,8% y el 71,1% de los chicos y chicas no realizaban actividad física de manera habitual, c) alrededor del 80% de los chicos y chicas usaban dispositivos con pantalla más tiempo del recomendado (<2 horas/día), y d) entre un 40% y un 77%, según la edad, dormían menos de 8 horas/día (número de horas de sueño recomendado) en días de clase. Cabe destacar que el 80% de los adolescentes realizaba dos o más de las conductas de riesgo citadas.
El exceso de peso se asoció individualmente a no desayunar diariamente. Además, se observó un aumento de la probabilidad de presentar exceso de peso a medida que aumentaba el número de conductas de riesgo adoptadas (no desayunar diariamente, usar excesivamente dispositivos con pantalla, no realizar actividad física y dormir un número insuficiente de horas).
Por otro lado, un uso excesivo de dispositivos con pantalla se asoció a pertenecer a una escuela de titularidad pública y nivel socioeconómico más desfavorecido, vivir en una familia no biparental, un rendimiento académico autopercibido más bajo y un mayor consumo de alimentos no saludables. Dormir menos de lo recomendado en días de clase se asoció a tener peores relaciones familiares, vivir en una familia no biparental, disponer de ordenador en la habitación y ver la televisión durante la cena.
Los resultados de esta tesis muestran la importancia de abordar las intervenciones dirigidas a reducir o evitar el sobrepeso y la obesidad desde un punto de vista multicomponente, multinivel y con una perspectiva de género y equidad.
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