La investigación realizada para la presente tesis doctoral, desarrollada en los años 2007 y 2008, se estableció en el cultivo del tomate tipo cherry pera (Solanum lycopersicum L. var. Cerasiforme), cultivado en un ciclo de semi-intensivo de verano bajo una estructura sencilla de invernadero con cubierta de malla., localizado en la zona norte de Granada. El planteamiento de la misma consistió en realizar un cultivo con este tipo de tomate injertado y no injertado, utilizando para ello 3 cultivares y 4 portainjertos en sus diferentes combinaciones. En la investigación se analizó, desde el punto de vista de la producción y la calidad, el efecto del injerto sobre los cultivares, estudiando también la comparativa injerto- no injerto, así como la posible interacción entre cultivares y portainjertos. Finalmente se realizó una evaluación económica para cada combinación cultivar-portainjerto y cultivar no injertado. De esta manera ,se obtienen una serie de conclusiones relativas a las ventajas o desventajas en el uso de la técnica del injerto, así como a la conveniencia o no del mismo para cada combinación específica de los diferentes cultivares utilizados.
El manejo del cultivo fue realizado según las técnicas de cultivo y de trabajo establecidas para este tipo de tomates. Para ello se realizó la preparación y desinfección del suelo, el establecimiento del marco de plantación adecuado, las labores de cultivo (poda, deshojado, entutorado y recolección) y la fertirrigación del cultivo desde su plantación, crecimiento, recolección, hasta su finalización.
Los objetivos planteados fueron: la evaluación de parámetros productivos (kg/brazo), de calidad organoléptica (contenido en sólidos solubles y firmeza del fruto), y la evaluación económica del injerto.
Las hipótesis de trabajo planteadas para la realización de esta investigación fueron: la existencia de una elevada especificidad entre cultivar y portainjerto, la diferenciación en la respuesta tanto a nivel productivo como de calidad entre injertar y no injertar los diferentes cultivares y el planteamiento de la técnica del injerto como una alternativa viable al uso de desinfectantes químicos del suelo.
La investigación se desarrolló en un invernadero bajo malla situado en el noroeste de Granada (Pantano de Los Bermejales), para un ciclo de verano (plantación en mayo de 2007 y mayo de 2008). El material vegetal utilizado fueron 3 cultivares comerciales de tomate tipo cherry pera (Santa, Luciplús y Ministar) y 4 portainjertos comerciales (Beaufort, Maxifort, Multifort y Spirit), estableciéndose una densidad de plantación de 2 plantas/m2 para cultivares injertados y 4 plantas/m2 en cultivares no injertados.
El diseño experimental se basó en 3 bloques al azar con 3 repeticiones para cada combinación cultivar-portainjerto y cultivar. De manera que, para cada repetición, se implantaron 10 plantas si el cultivar se injertaba y 20 plantas si no se injertaba. Las plantas injertadas se dejaron a 2 brazos y las no injertadas a un sólo brazo para alcanzar, de esta forma, la densidad de plantación final de 4 brazos/m2. Se realizaron recolecciones semanales del cultivo recolectando para ello la totalidad de la producción en cada una de las repeticiones y, para la toma de datos de calidad, se recolectó una tarrina de 500 gramos de peso por repetición, de la cual se tomaron los frutos para medir los parámetros "contenido en sólidos solubles" y "dureza del fruto".
¿ Los resultados y conclusiones obtenidos se agrupan en los siguientes aspectos: A nivel productivo se obtiene que existe diferente comportamiento para cada uno de los cultivares utilizados: el cultivar Santa injertado no mejora productivamente, el Luciplús injertado disminuye su producción respecto al mismo cultivar sin injertar y, en último término, el cultivar Ministar al injertarlo incrementa siempre su producción. Por tanto, la respuesta productiva del cultivar es igual o más importante que la respuesta del portainjerto utilizado.
Respecto a la calidad gustativa del tomate se obtiene que, independientemente del cultivar y portainjertos utilizados, el fruto procedente de planta injertada alcanza valores estadísticamente inferiores que el fruto procedente de plantas no injertadas. Y, en relación a la firmeza (consistencia) del fruto, se obtiene que los frutos procedentes de cultivares no injertados presentan mayor consistencia del fruto que los mismos injertados.
En relación a la evaluación económica del injerto, se concluye que esta depende en gran medida del cultivar utilizado. Existen cultivares que no son rentables independientemente de que se injerten o no, otros cultivares que alcanzan mayor rentabilidad económica al no ser injertados y, finalmente, hay cultivares que sólo son rentables al ser injertados.
Por tanto, conjugando los parámetros producción y calidad, se puede concluir que existe un equilibrio vegetativo entre cultivar y portainjerto que debe ser estudiado para cada combinación cultivar-portainjerto.
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