El discurso de las Historias Nacionales es portador de un discurso político (poder). La "Historia de Cataluña", de Víctor Balaguer es un discurso cerrado, como las historias nacionales románticas, y muestran un proyecto político libera-federalista, para el encaje de Cataluña en la política de los liberales españoles.
Desde el discurso liberal de las historias nacionales románticas nacen discursos cerrados, unitaristas, antiliberales (franquismo) y pseudoliberales o jacobinos (moderados, conservadores) (caps. IV, V y VII) y un discurso abierto de pluralidad o federalista.
Los discursos cerrados son antiempíricos (cap. V) (en el sentido de Foucault y la simiótica -Greimas-, como "sistemas axiológicos clausurados") (caps. II, III y IV), porque se articulan según categorías discursivas de objetos identitarios unitarios, dogmáticos, uniformizados y homogeneizadores: comunidades de pertenencia a una nación, una religión, una raza, una clase, una cultura, y sujetos identitarios privilegiados (elites de poder de la nación, religión, raza, clase, cultura).
Estos discursos cerrados convierten a los grupos identitatios (elites) en hogemónicos y de dominación: legitiman un poder de exterminio (religión, raza, clase) o de exclusión (cultura).
Víctor Balaguer es un nacionalista -defensa de la nación, acto de afirmación frente al nacionalismo español delos moderados- que defienden un sistema político de pluralidad federal o confederal; apoyado en la idealización de la Cataluña medieval. Porque una Cataluña de fuerte poder económico y gran dinamismo empresarial se traduce en poder político, pues está subordinada a la dominación del discurso jacobino liberal español.
El discurso federal de Víctor Balaguer se contrapone al discurso de los nacionalistas españoles (liberales jacobinos centraliadores). Sin embargo, el discurso político de pluralidad para España no es obstáculo para que construya una historia de Catal
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