Ayuda
Ir al contenido

Dialnet


Resumen de Estudio de la función ventricular por métodos angiográficos

José Cubero García

  • CONCLUSIONES 1. Se debe practicar coronariografía a todos los pacientes portadores de valvulopatías, con edad superior a 50 años, que son susceptibles de algún tipo de intervención cardiaca, por debajo de esta edad, en enfermos valvulares, solo se debe realizar, cuando exista fuerte sospecha de infarto de miocardio.

    2. Las valvulopatías no modifican la fracción de eyección, a no ser que se asocie una afectación miocárdica.

    3. Las insuficiencias mitrales y/o aórticas dilatan de un modo progresivo y constante la cavidad ventricular, disminuyendo paulatinamente la fracción de eyección.

    4. Las enfermedades valvulares no modifican la presión telediastólica, salvo las regurgitaciones mitrales o aorticas severas que llegan a producir volúmenes telesdiastólicos por encima de 400 ml/m2.

    5. La superficie corporal no guarda relación con la dilatación de la cavidad en los enfermos que padecen afecciones valvulares, porque el grado de dilatación depende esencialmente del tipo de valvulopatías.

    6. En los casos de miocardiopatía congestiva la presión telediastólica esta elevada, mientras que en las miocardiopatías isquémicas es raro que se eleve la presión telediastólica, siendo en los distintos parámetros similar a la congestiva.

    7. En la anamnesis de los enfermos con afectación coronaria, encontramos como enfermedad desencadenante la gota, seguido de diabetes mellitus e hipertensión.

    8. Presentamos 9 casos con aneurismas ventricular izquierdo (18% del total) con grave afectación coronaria, presión telediastólica elevada e insuficiencia mitral secundaria, a excepción de 2 pacientes con lesión ligera de una rama terminal de un grueso tronco coronario, sin la más mínima repercusión dinámica.

    9. En los 3 casos de miocardiopatía congestiva, según los criterios establecidos por GOODWIN las arterias coronarias estaban dilatadas, especialmente los troncos principales y con disminución en el número de ramas septales y auriculares, siendo estas últimas finas y estiradas. Esta descripción del árbol arterial nos la encontramos igualmente en las miocardiopatías isquémicas, secundarias a procesos ateromatosos coronarios.

    10. Presentamos 3 pacientes con historia y clínica de infarto de miocardio con anteriograma coronario normal; discutiendo las posibles causas etiopatogénicas y consideramos a estos enfermos con afectación coronaria, a pesar de tener un dibujo anatómico normal.

    11. En los pacientes con clínicas de infarto o insuficiencia cardiaca, encontramos fracción de eyección disminuida, presión telediastólica ventricular izquierda elevada e insuficiencia mitral latente.

    12. No encontramos estrecha relación entre insuficiencia mitral y lesión de la coronaria derecha, que nos explicaría el mecanismo de la insuficiencia. Las arterias más afectadas en igual proporción fueron la derecha y la descendente anterior.

    13. En todos los casos de regurgitación mitral y lesiones coronarias nos encontramos con fracción de eyección disminuida y no siempre presiones telediastólicas elevadas, por lo que consideramos que el mecanismo de estas insuficiencias es más por dilatación, que por propia afectación valvular.

    14. Las mujeres presentan cavidades ventriculares normales ligeramente elevadas pero con una distribución anatómica del árbol coronario peculiar, puesto que su distribución morfológica es en “tirabuzones”: y no suele predominar una coronaria sobre otra, estando su circulación coronaria equilibrada.

    15. Por debajo de 40 años de edad no solemos encontrar las 3 coronarias lesionadas, pero si pueden presentar estenosis de una o dos troncos principales.

    16. En líneas generales, encontramos una buena correlación entre la afectación de eyección y presión telediastólica.

    17. Las miocardiopatías congestivas o isquémicas son las que más deprimen la fracción de eyección, presentando volúmenes muy elevados.

    18. No existe relación alguna entre el número de coronarias lesionadas y la fracción de eyección. Tampoco encontramos la más mínima semejanza con la presión telediastólica. Consideramos que estos pacientes a lo largo del tiempo han establecido una circulación colateral suficiente, para que en reposo no se altere ninguna constante hemodinámica.

    19. Si encontramos concordancia entre la intensidad o severidad del daño coronario y la fracción de eyección, observando oclusiones de una o más arterias coronarias totales o subtotales con fracción de eyección disminuida.

    20. Existe una buena correlación (coeficiente de correlación lineal = 0,83) entre los volúmenes entre si y con la fracción de eyección; siendo los demás parámetros difíciles de cuantificar matemáticamente, y no encontramos correlaciones satisfactorias.

    21. Consideramos a la fracción de eyección y a los volúmenes ventriculares, índices y parámetros importantes a la hora de establecer un pronóstico e instaurar un tratamiento.


Fundación Dialnet

Dialnet Plus

  • Más información sobre Dialnet Plus