Objetivo: Comprobar si la toma casual de la tensión arterial es un buen criterio para diagnosticar y controlar la hipertensión arterial y valorar el rendimiento de la toma de la TA en la consulta frente al autocontrol y al Holter de 24 horas.
Diseño: Estudio observacional de seguimiento.
Ambito de estudio: Población que acude al equipo de atención primaria de Mariñamansa.
Ourense.
Sujetos de estudio: Pacientes hipertensos diagnosticados o no previamente.
Determinaciones: Tomas de tensión arterial a cargo de una enfermera todos los meses y el primero, tercero y sexto mes, mediante un aparato automático de autocontrol y mediante un Holter en tiempos diferentes.
Resultados principales: El 31,19% presentó cifras elevadas según el criterio del JNC (140/90).
Cuando se utilizaba como criterio epidemiológico el de la OMS (160/95) existía una prevalencia menor (20,99%). La tensión arterial antes de tomar el fármaco, m+-DS), fue de 142,72+-16,62 la sistólica y 86+-7,72 la diastólica, y cuatro horas después de tomarlo, coincidiendo con el pico de actuación de éste, la tensión arterial descendió a 133,86+-16,07 la sistólica y 82,5+-7,3 la diastólica, siendo estas diferencias estadísticamente significativas p<0,05. Se comprobaron las concordancias entre los diferentes métodos, y se analizó, si las diferencias obtenidas eran estadísticamente significativas. Los datos muestran un escaso control de la tensión arterial, con cualquiera de los métodos empleados y la concordancia entre los diferentes métodos alcanza significación estadística, y se sitúa en el mejor de los casos en torno al 30% medida por el índice Kappa. La toma de la tensión arterial a primera hora de la mañana una S=80,24%, E=52,63%, VPP= 62,87% y VPN= 72,70%. Después de cuatro horas de haber tomado el fármaco, la S cae y la E se eleva. S= 44%, E= 78,78%, VPP= 67,46% y VPN= 58,45%. La AMPA también es un método de gran sensibi
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