La relación entre el artista alemán Sigmar Polke, considerado uno de los más influentes de la posguerra en Europa, y Francisco de Goya (1746-1828) sirve de trasfondo a esta exposición y al catálogo que la acompaña. El medio centenar de obras mostradas revela un conjunto heterogéneo de paralelismos entre ambos creadores, una conexión atemporal entre sus temas y su factura. Desde el encuentro de Polke, en 1982, con la pintura del maestro aragonés Las viejas o El Tiempo, en el Palais des Beaux-Arts de Lille, las consecuencias sobre su obra se sucedieron con rapidez, afectando tanto a los motivos como a la técnica y los criterios compositivos.
En el análisis con rayos X de Las viejas, Polke descubrió mucho más de lo que su intuición le había llevado a buscar, y este desvelar lo que estaba oculto le reafirmó en su visión de la pintura como una sucesión de capas en las que se sedimentan el tiempo y la memoria. Al igual que Goya, Polke desafió las convenciones de su tiempo a través de una mirada crítica e irónica, pero también atenta las eternas preguntas en torno al hecho creativo.
Sigmar Polke: afinidades desveladas
págs. 17-27
"Tienes que mirar rápidamente": Polke contempla a Goya. Materialización fugaz de interferencias
págs. 28-39
págs. 40-51
págs. 53-156
págs. 157-161
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados