En opinión del profesor Fernando Solsona las cuatro grandes figuras de la ciencia y la cultura de Aragón son por orden cronológico: Miguel Servet, Baltasar Gracián, Francisco de Goya y Santiago Ramón y Cajal. Nada más grato que reducir a quintaesencia la aportación al mundo de cuatro aragoneses universales.
Cuatro grandes figuras aragonesas, cada una de ellas representante de uno u otro de los rasgos más propios del carácter aragonés: Serveto, la dureza berroqueña ante la adversidad; Gracián, la rebeldía ante lo establecido, en aquellos casos en que es necesario; Goya, la “rasmia” para logar su trabajado ascenso social y mantener su actividad hasta más allá de los ochenta años; Cajal, la perseverancia, la voluntad y la disciplina que hacen de él el prototipo del investigador y hombre de ciencia. Todos ellos con gran talento e ingenio, comparten otro de los rasgos característicos de la personalidad aragonesa: la libertad de conciencia, pensamiento y expresión, la búsqueda de la verdad, bien sea a través de las letras, de la pintura, o del microscopio.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados