Durante casi cuarenta y tres años, el Gobierno Vasco exiliado mantuvo su presencia institucional en diferentes rincones del mundo a través de Delegaciones y delegados. Las primeras Delegaciones del Gobierno Vasco comenzaron a funcionar en 1936 como representación en el exterior con fines que fueron evolucionando a lo largo del tiempo. Compra de avituallamientos para la población civil, de armas para los combatientes, asistencia a los vascos que vivían fuera de Euskadi, centros de propaganda y relaciones políticas o de financiación de las delegaciones del exilio.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados