Ser antifascista en los años 30 del siglo XX significaba en muchos casos cometer actos ilegales. En 1935, un joven neoyorquino subió ilegalmente a un buque alemán para bajar la bandera con la esvástica, causando un conflicto diplomático entre EE.UU. y la Alemania nazi; dos años después, el mismo joven violó la ley al viajar a España y alistarse en las Brigadas Internacionales. ¿Cuándo son los principios morales o políticos lo bastante importantes como para arriesgar una detención o una condena?
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