En el año 1749, por medio de su apoderado, Clemente de la Thorre se presenta, en grado de fuerza, en la corte civil, en contra de un juez eclesiástico. La sentencia anuncia que debe pagar alimentos a su esposa doña Josefa Sotomaior por las semanas atrasadas y presentar fianza por las semanas venideras. Clemente alega que se reponga la apelación que ha presentado ante dicho juez. En su largo alegato, Clemente expone las causas por las que no tiene que pagar los alimentos mientras dura la causa de divorcio interpuesta por él: acusa a su mujer de “prepararle venenos”; argumenta que si ya solo el adulterio es causa para que la mujer pierda la dote, más aún tendría que ser la intención de matarlo, y que no entiende cómo la mujer debe ser “premiada” con el pago de alimentos y con la restitución de su dote.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados