A diferencia del ya estetizado reguetón, el reparto aún contiene esa condición primaria subversiva que en su tiempo tuvieron la champeta, el funk carioca, los narcocorridos o la cumbia villera. No hay radiografía social más precisa de la Cuba de hoy que las canciones y los videoclips de reparto, un ritmo demoníaco que ha tomado por asalto los barrios.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados