Contabilidad viene de contar. Parece sencillo, ¿verdad? Sin embargo, no es tan fácil como creemos. Aunque contabilidad y contar parezcan algo similares, las diferencias conceptuales son notables. Hay algunos problemas. Por ejemplo: ¿hacer contabilidad es tan sencillo como contar?; ¿qué es lo más esencial de la contabilidad?; ¿las cifras contables son esotéricas como el número áureo de Fibonacci que Pacioli estudia en su libro La divina proporción?; ¿por qué no es posible que la ecuación contable sea una identidad, tal como la entienden los matemáticos?; ¿pertenece la ecuación contable exclusivamente a la contabilidad, o más bien es un caso particular de una ley física del equilibrio, en el sentido del principio universal de conservación de la energía?; ¿qué representa la contabilidad?; ¿en qué sentido los balances contables son razonables y sensatos? Y se puede proseguir con un sinnúmero de problemas.
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