La biometría ha experimentado un crecimiento exponencial en las últimas décadas debido a la necesidad de seguridad y autenticación de la sociedad. Este aumento ha abarcado diversos campos, incluyendo el ámbito policial, donde se emplea en la identificación de víctimas y perpetradores de multitud de delitos, entre ellos la pornografía infantil.
Este delito consiste en un tipo excepcional puesto que supone la prueba de otro delito intrínseco: el abuso sexual del menor. A diferencia de otros delincuentes, numerosos pederastas optan por documentar la comisión del delito mediante fotografías o vídeos.
La complejidad en la identificación de estos individuos radica en su tendencia a ocultar su rostro detrás de la cámara. No obstante, en ocasiones, las manos sí que son visibles en las imágenes y vídeos que toman. Pero, ¿es suficiente la foto de una mano para identificar a una persona?
Biometrics has experienced exponential growth in recent decades due to society's need for security and authentication. This growth has encompassed various fields, including law enforcement, where it is used in the identification of victims and perpetrators of a multitude of crimes, including child pornography.
This crime is an exceptional type since it is evidence of another intrinsic crime: the sexual abuse of a minor. Unlike other offenders, many pedophiles choose to document the commission of the crime by means of photographs or vídeos.
The complexity in identifying these individuals lies in their tendency to hide their faces behind the camera. Sometimes, however, their hands are visible in the images and vídeos they take. But, is a photo of a hand enough to identify a person?
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados