En el presente trabajo abordamos exclusivamente la representación por el guardador de hecho de las personas con discapacidad, centrándonos en la que afecta a personas con una discapacidad intelectual o mental que desde que nacen o por un deterioro progresivo de su capacidad mental no pueden ejercitar su capacidad jurídica, ni siquiera con la asistencia de medidas de apoyo. Al no estar codificada la guarda de hecho es la única medida que podrá ir adaptándose sin ninguna formalidad a las necesidades de la persona con discapacidad. Los hechos irán demostrando que el apoyo que demanda una persona con discapacidad excede a veces de los actos fijados de manera precisa en la resolución judicial constitutiva de la curatela y puede exceder de lo previsto en las medidas voluntarias. Cuando ello ocurra, la medida de apoyo voluntaria o judicial deberá completarse con la citada guarda, si queremos que la persona con discapacidad quede protegida. Para lograr una protección eficaz de las personas con esa capacidad, con los límites del art. 287 CC, creemos que el guardador de hecho puede actuar directamente y sin autorización judicial en todos los casos de urgencia para la persona con discapacidad o de plazos perentorios, en los que si no actuase vendría un perjuicio para la persona con discapacidad y en todos aquellos que favorezcan a esta persona o, al menos, que de no hacerlo quedaría perjudicada, pero en este segundo caso deberán cumplirse, además de los límites del art. 287, el de no tener el acto jurídico de que se trate una relevancia económica excesiva, conforme al patrimonio del guardado y que carezcan de especial significado personal o familiar (art. 264 CC). Discrepamos de la RDGSJYFP de 19 de enero de 2024, por considerarla regresiva y perturbadora al ignorar la informalidad de la guarda de hecho y la función del guardador, por lo que si prosperase por lo ella sostenido, los notarios pueden encontrarse con que los guardadores de hecho de personas con discapacidad profunda no pueden prescindir de la autorización judicial para requerir o recibir notificaciones en nombre de las personas a las que están obligados a proteger o para solicitar copias de documentos notariales que necesite la persona con discapacidad para el ejercicio de sus derechos. Lo mismo en citaciones judiciales, citaciones de las Administraciones Públicas, de las Administraciones Tributarias, solicitud de informaciones de organismos públicos o privados, etc. Ello choca frontalmente con el espíritu y finalidad de las normas tendentes a la protección y a la igualdad jurídica de las personas con discapacidad.
In this paper we deal exclusively with the representation by the de facto guardian of persons with disabilities, focusing on the representation of persons with an intellectual or mental disability who from birth or due to a progressive deterioration oftheir mental capacity cannot exercise their legal capacity, not even with the assistance of support measures. Since the de facto guardianship is not codified, it is the only measure that can be adapted without any formality to the needs ofthe disabled person. The facts will show that the suppo11 required by a person with a disability sometimes exceeds the acts fixed in a precise manner in the judicial decision constituting the guardianship and may exceed what is foreseen in the voluntary measures. When this happens, the voluntary orjudicial support measure must be completed with the mentioned guardianship, if we want the person with disability to be protected. In arder to achieve an effective protection ofpersons with this capacity, with the limits ofart. 287 ofthe CC, we believe that the de facto guardian can act directly and withoutjudicial authorization in ali cases of urgency for the person with disability or peremptory deadlines, in which not acting would be detrimental to the person with disability and in ali those that favor this person or, at least, that not doing so would be detrimental, but in this second case must be complied with, in addition to the limits of art. 287, that the legal act in question does not have an excessive economic relevance, in accordance with the assets ofthe guardian and that it lacks special personal or family significance (art. 264 CC). We disagree with the RDGSJYFP of January 19, 2024 because we consider it regressive and disturbing as it ignores the informality of the informality of the de facto guardianship and the role ofthe guardian, so that if it were to prosper, notaries may find that the de facto guardians of persons with profound disabilities cannot do withoutjudicial authorization to request or receive notifications on behalf of the persons they are obliged to protect or to request copies of notarial documents that the person with disabilities needs for the exercise of his or her rights. The same in judicial summons, summons from Public Administrations, Tax Administrations, request for information from public or prívate organizations, etc. This clashes head-on with the spirit and purpose ofthe rules aimed at the protection and legal equality ofpersons with disabilities (art. 3 CC).
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