El carbono del suelo representa el 73.8 % de lo presente en ecosistemas terrestres, donde el uso de la tierra afecta el equilibrio entre su entrada y su salida, mostrando pérdidas o ganancias. En el estudio se evaluó el carbono orgánico del suelo (COS) a tres profundidades hasta 100 cm, en pasturas y plantaciones forestales jóvenes de Tectona grandis L.f y Gmelina arborea Roxb. Se obtuvieron 144 muestras provenientes de ocho fincas de pasto, cuatro de teca y cuatro de melina, con edades de tres meses y tres años. Se implementaron pruebas t de student para determinar diferencias estadísticas. En cada finca, se describió la vegetación sobre el suelo. Las principales especies en pasturas fueron Hemarthria altissima Poir, Ischaemum indicum Kunth y Homolepis aturensis (Kunth) Chase. A los tres meses, la teca y melina registraron un COS de 270 y 278 Mg*ha-1 respetivamente, que se redujo a 258 y 261 Mg*ha-1 a los tres años. El carbono orgánico presente en los pastos adyacentes a las plantaciones forestales fue de 244 y 245 Mg*ha-1 para teca a tres meses y tres años, respectivamente, y de 240 y 269 Mg*ha-1 para melina de tres meses y tres años. La profundidad de 0-30 cm presentó mayor contenido de carbono que la de 30-60 cm y 60-100 cm. Finalmente, el porcentaje de carbono orgánico tiende a disminuir conforme aumenta la densidad aparente. No se encontraron diferencias significativas entre los sistemas en la primera profundidad, donde la cobertura vegetal tiene un aporte inmediato al suelo.
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