Huelva, España
Los grandes incendios forestales (GIF) han venido ocurriendo históricamente, pero determinadas dinámicas han contribuido a su creciente voracidad, siendo una el cambio climático, pero existiendo otras de carácter territorial. Se pretende contextualizar en Andalucía y caracterizar en la provincia de Huelva dichos GIF, considerando como tales los iguales o mayores de 100 hectáreas, y estudiando los producidos entre 1988 y 2020, en los que se distinguen varios periodos de comportamiento del fenómeno. Se plantea como hipótesis que determinados usos del suelo favorecen la producción de grandes incendios forestales, mientras que otros son resilientes a ellos. Para comprobarlo, se efectúa un análisis de la distribución de las áreas afectadas a partir de diversas cartografías, entre ellas la de perímetros de incendio —que se evalúa críticamente en el apartado de metodología—, comprobando que se concentran en el eje NW-SE de la provincia, dominado por el eucaliptal. Inversamente, las áreas de predominio de las dehesas de quercus (acompañadas en la Sierra por castañares) han sido poco o nada afectadas. Finalmente, se constata que el progreso a incendios mayores de 2000 hectáreas se relaciona, por su parte, con el viento terral del noroeste muy cálido y fuerte. En el contexto propuesto por algunos autores de transitar de la era de la extinción a la de gestión del fuego forestal, favoreciendo la resiliencia del paisaje, y dentro del escenario de emergencia climática, se propone en consecuencia redefinir la política forestal tradicional, pues las masas introducidas desde los años cuarenta del s. XX muestran propensión a desarrollar GIF. Ésta es mayor en eucaliptales, lo que aconseja focalizar en ellos la prevención territorial, incluyendo su sustitución, inserción de franjas de usos resilientes, y, en general, una estructura en mosaico del medio. La respuesta de la dehesa frente a GIF, finalmente, la convierte en apropiada para un empleo novedoso y complementario a su función económica, como es la de cortafuegos productivo
Large forest fires (LFF) have occurred historically, but certain dynamics contribute to their increasing voracity. One is climate change, but others are territorial factors. The aim of this article is to contextualize LFF in Andalusia, and characterize them in the province of Huelva, considering those covering an area of over 100 hectares, and analyzing them between 1988 and 2020, proposing several periods of behavior. It is hypothesized that certain land uses favor the occurrence of large forest fires, while others are resilient to them. In order to verify this, an analysis of the distribution of the burnt areas has been carried out based on several maps, including that of fire perimeters —which is critically evaluated in the methods section—, showing that they are concentrated in the NW-SE fringe of the province, dominated by eucalyptus plantations. Conversely, areas dominated by quercus dehesas (accompanied in the Sierra by chestnut groves) have been affected very little or not at all. Finally, it may be noted that the progression to fires of > 2,000 hectares is also associated with the very warm and strong northwesterly wind. In the context proposed by some authors to shift away from extinction methods and towards forest fire management, favoring landscape resilience, and within the scenario of climate change, a redefinition of the traditional forestry policy is proposed, because the repopulations introduced since the 1940s reveal a trend in the development of LFF. This is greater in eucalyptus plantations, which makes it advisable to focus on territorial prevention, including their replacement, the insertion of resilient use strips, and, in general, a mosaic structure of the environment. Finally, the resilience of the dehesa against LFF means that it is suitable for a new use to complement its economic function, such as that of a productive firebreak.
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