Indiscutiblemente, la profesión de piloto de caza nos brinda la posibilidad de vivir algunas de las sensaciones más impresionantes y exclusivas que puede experimentar una persona. Claro está que nadie ha pasado por todas y, por supuesto, que cada uno tiene su propia manera de sentirlas. Por suerte o por desgracia, en mi opinión por suerte, ya que os lo estoy contando, el 16 de junio de 2009 sobreviví a una eyección.
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