[1]
Realizar diversas tareas para gestionar nuestra vida diaria no encaja cómodamente con el modelo predominante de estética, que consiste en un espectador desinteresado que juzga el valor estético de un objeto. Tomando la ‘limpieza’ como ejemplo, este artículo ilumina su rico potencial estético, que incluye la participación sensorial y corporal, el desarrollo de la sensibilidad estética, la activación de la imaginación y el cultivo de una relación de cuidado con otras personas y el mundo.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados