Irrumpieron en el cuarto de estar a través de las revistas y la televisión en blanco y negro de la época. Se colaron hasta el armario de las mujeres de medio mundo, renovando su vestuario, imponiendo modas y peinados, marcando autoritariamente la pauta. Fueron mitos en su tiempo, copiadas hasta la saciedad, idolatradas incluso por la sola razón de su carisma. Se exhiben, vivas o muertas, desde la atalaya de la leyenda y vienen al recuerdo siempre que desaparece una de ellas. ¿Por qué inescrutables designios la humanidad ha dejado de fabricar modelos como Jackie Kennedy o Grace Kelly? ¿Por qué motivos, más o menos indescifrables, sólo brotan sucedáneos -efímeros sucedáneos- de Brigitte Bardot, Greta Garbo o Marilyn Monroe?.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados