Arequipa, Perú
Esta investigación parte de una reflexión crítica en torno a la investigación de Araujo Frias sobre la corrupción política, examinando en detalle sus argumentos a favor de dos tesis centrales: (1) la raíz de la corrupción política es la creencia de que el poder corrompe siempre y (2) empezar a combatir la corrupción de manera efectiva requiere cambiar dicha creencia. Aunque coincido en el posible impacto de una creencia sobre la conducta política, considero que puede haber más de una creencia que motive actos de corrupción. Más aún, para comprender la corrupción en su amplitud recurro a la ética de lavirtud de Aristóteles, definiendo la corrupción como una especie del vicio, el contradictorio de la virtud. Una consecuencia inmediata es que, dado que la virtud es inherente a todo ser humano, entonces también lo es la corrupción. Las ventajas de este enfoque incluyen evitar caracterizar la corrupción como un fenómeno puramente mental, e identificar como causas de corrupción no sólo las creencias y las ideas, sino también la incontinencia, los hábitos y la inteligencia. Este enfoque lleva a pensar que, para luchar contra la corrupción, más que combatir una idea específica, hay que fomentar en la sociedad una ética de la virtud.
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