Sevilla, España
Cuando Adolfo Suárez fue nombrado presidente del Gobierno, a comienzos de julio de 1976, era un gran desconocido del gran público. Durante los seis meses anteriores ocupó el cargo de ministro-secretario general del Movimiento en el tercer Gobierno de Carlos Arias Navarro. En ese período mantuvo una posición ortodoxa con respecto a la vigencia del Movimiento, a la vez que apoyaba en público las reformas planteadas por el vicepresidente y ministro de la Gobernación Manuel Fraga Iribarne. Desplegó esa doble faceta dentro de parámetros de prudencia y discreción, bajo el apoyo del presidente de las Cortes, Torcuato Fernández-Miranda y del propio monarca Juan Carlos I. Sin embargo, también contribuyó a obstaculizar las reformas de Fraga favoreciendo, de paso, la erosión política del Gobierno de Arias Navarro. Este artículo desgrana las acciones que llevó a cabo Adolfo Suárez entre enero y junio de 1976 y cómo puso en marcha una estrategia que le favorecería para lograr sus ambiciones políticas.
Adolfo Suárez was widely unknown when he was appointed prime minister of the Spanish government in early July 1976. During the previous six months, he had served as Minister-Secretary General of the Movimiento Nacional in the third Carlos Arias Navarro government. In that period, he combined a respectful position towards Movimiento principles with formal support for the reform process initiated by Deputy Prime Minister and Interior Minister Manuel Fraga Iribarne. Suárez deployed that double-faced strategy through prudence and discretion with the support of the president of the parliament (Cortes) and King Juan Carlos I. However, he also helped to block Fraga’s reforms, at the same time fuelling the political erosion of the Arias Navarro government. This paper sheds light on the strategy Suárez adopted to help achieve his political ambitions.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados