La enseñanza de la Química Analítica en los primeros cursos de universidad puede ser undesafío debido a la complejidad inherente de los conceptos y principios químicos. Losestudiantes a menudo luchan por asimilar y aplicar estos conceptos, lo que puede resultaren una falta de interés y compromiso. Copilot, una herramienta de inteligencia artificial (IA)con capacidad para procesar y analizar grandes cantidades de datos se puede utilizar parasintetizar y generar ideas, que ayuden a los estudiantes a entender y aplicar los conceptosde la Química Analítica. Por otro lado, el aula invertida puede combinarse con el uso de la IAy la utilización de tecnologías de la información y la comunicación como Genially o Canva,para aumentar la participación activa, motivación y compromiso de los estudiantes en suproceso de aprendizaje. Así, pueden ser usadas para el diseño de infografías queproporcionen a los estudiantes una forma personalizada, atractiva y efectiva de sintetizar lainformación más relevante y de asimilar los conocimientos. De esta forma, los estudiantesno sólo aprenden los conceptos de la Química Analítica, sino que también desarrollanhabilidades como el pensamiento crítico y la resolución de problemas.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados