Este artículo pretende poner en relieve las diversas realidades religiosas y eclesiásticas que a su paso descubrió el arzobispo de México, Francisco Aguiar y Seijas, durante la visita pastoral que realizó por 34 curatos ubicados entre la Sierra Gorda y la ciudad de Querétaro de noviembre de 1685 a abril de 1686. A partir del análisis del estado de la fábrica material de cada iglesia y de la cuantificación de fieles, eclesiásticos y cofradías que el prelado visitó, sostenemos que la ciudad de Querétaro fue la frontera de la Iglesia diocesana, ajena a los peligros de los “salvajes chichimecas” que asolaban las misiones como Xiliapa, Jalpan y Concá. Para demostrar lo anterior se analizó el libro de visita a Querétaro, que recién fue localizado en el Archivo General de la Nación (AGN) en México. En este artículo explicamos también cuáles fueron los dispositivos que el arzobispo articuló para lograr el avance de la jurisdicción episcopal y de la evangelización en esta zona.
This article aims to highlight the diverse religious and ecclesiastical realities that the archbishop of Mexico, Francisco Aguiar y Seijas, discovered during his pastoral visit to 34 curates located between the Sierra Gorda and the city of Querétaro from November 1685 until April 1686. Based on the analysis of the material status of each church and the quantification of the faithful, ecclesiastics and confraternities that the prelate visited, the article argues that the city of Queretaro was the frontier of the diocesan Church, oblivious to the dangers of the “chichimeca savages” that ravaged such missions as Xiliapa, Jalpan and Concá. To demonstrate this, I analyzed the book of pastoral visits to Queretaro, which was recently located in the National General Archive (Archivo General de la Nación) in Mexico. The article also explains the devices through which the Archbishop expanded his jurisdiction and fostered the process of evangelization in this area.
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