Nueva Zelanda
El objetivo de este estudio fue evaluar a largo plazo los niveles de hueso marginal en dos implantes no ferulizados que soportan sobredentaduras mandibulares, utilizando protocolos convencionales y de carga precoz en diferentes superficies de implantes y sistemas de anclaje.
Materiales y métodos: un grupo de 106 participantes (edad media: 65 años) fue tratado con sobredentaduras mandibulares sobre dos implantes en oposición a denticiones maxilares completas. Los participantes fueron asignados aleatoriamente a los tres protocolos de carga utilizando cuatro sistemas de implantes; en todos los participantes, se efectuó cirugía de una sola fase, seguida de una prótesis no ferulizada utilizando seis diferentes sistemas de anclaje. Se tomaron radiografías intraorales estandarizadas al principio (carga) y a lo largo de 10 años, observando con magnificación los niveles óseos marginales mesial y distal a unos puntos de referencia. Tres examinadores calibrados repitieron las mediciones, para disminuir la variabilidad intra e interobservador. La pérdida progresiva de participantes se produjo como consecuencia de fallecimientos, retiradas y emigración. A los 10 años de seguimiento, estuvieron disponibles 79 participantes (74,5 %, edad media: 72 años). Se examinaron las diferencias en la pérdida ósea en los diferentes protocolos de carga, las superficies de los implantes y los sistemas de anclaje, utilizando pruebas de chi cuadrado y análisis de la varianza unilateral.
Resultados: en los los protocolos de carga, se produjo una pérdida ósea marginal mínima del paso del tiempo. La pérdida ósea marginal anual progresó en niveles bajos tras el primer año con episodios de pérdida y aumento de hueso. Hubo estabilidad en los niveles óseos marginales a largo plazo, observándose que la mayor parte de remodelado se produjo durante el primer año de función. Las superficies de implantes rugosas pueden ser beneficiosas durante el período precoz de remodelado. La cantidad de pérdida ósea marginal en el primer año de carga difirió significativamente en función del protocolo de carga y de la superficie de los implantes, mientras que los sistemas de anclaje tuvieron una influencia menor. No se reflejaron diferencias en las tasas de éxito calculadas utilizando los criterios estándar. Los participantes que quedaban a los 10 años fueron clasificados exitosos en función del criterio de pérdida ósea marginal, independientemente de los criterios determinantes del éxito. Conclusiones: los protocolos de carga de 2, 6 y 12 semanas para las sobredentaduras mandibulares sobre dos implantes funcionan a largo plazo, independientemente del sistema de anclaje utilizado. Las pérdidas óseas marginales mínimas pueden ser atribuidas principalmente al hueso basal mandibular remanente tras un edentulismo de larga duración. Sería recomendable revisar los actuales criterios de éxito con implantes para ofrecer un límite más estricto
The aim of this study was to evaluate long-term marginal bone levels far two unsplinted implants supporting mandibular overdentures using conventional and early loading protocols with different implant surfaces and attachment systems.
Materials and Methods: A cohort of 106 edentulous participants (mean age: 65 years) was treated with mandibular two-implant overdentures opposing complete maxillary dentures. Participants were randomly allocated into three loading protocol groups using four implant systems; single-stage surgery was performed far all participants, followed by an unsplinted prosthesis using six different attachment systems. Standardized intraoral radiographs taken at baseline (loading) and over 10 years appraised marginal bone levels mesially and distally from reference points under magnification. Three calibrated examiners repeated measurements, diminishing intra- and interobserver variability. Progressive attrition of participants occurred as a result of deaths, dropouts, and emigration. Seventy-nine participants (74.5%, mean age: 72 years) were available at the 10-year recall. Differences in bone loss among different loading protocols, implant surfaces, and attachment systems were tested using chi-square and one-way analysis of variance tests.
Results: Minimal, time-dependent, long-term marginal bone loss occurred with all loading protocols. Annual marginal bone loss progressed at low levels after the first year with episodes of bone loss and gain. There was stability in marginal bone levels over the long term, with the majority of remodeling occurring during the first year of function. Roughened implant surfaces may be beneficia! during the early remodeling period. The amount of marginal bone loss in the first year of loading differed significantly by loading protocol and implant surface, whereas attachment system had a minor influence. Differences were not reflected in the success rates calculated using standard criteria. The remaining participants at 10 years were classified as successful related to the criterion of marginal bone loss, irrespective of the determining criteria for success.
Conclusions: Either a 2- , 6-, or 12-week loading protocol for mandibular two-implant overdentures is possible in the long term, irrespective of the attachment system used. Minimal marginal bone loss may be attributed primarily to mandibular basal bone remaining from longterm edentulism. Revision of the current implant success criteria to offer a stticter limit is desirable.
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