Cuba
El devenir de la sociedad humana está signado por la solución a las contradicciones que condicionan su movimiento, donde el factor económico, en última instancia es el determinante. La aparición de la propiedad privada afincada en la explotación de trabajo ajeno resultó un hecho inaudito a la convivencia humana. Tal estado de cosas favoreció el desarrollo de la sociedad y generó al mismo tiempo su involución. Los pensadores se enfrascaron en explicar ese mundo desde diferentes perspectivas que se plasmaron en teorías presentadas, en muchos casos, como verdades absolutas de última instancia. Carlos Marx y Federico Engels descubrieron tras la corteza mística la semilla racional, para beneplácito de los vilipendiados: el mundo había que transformarlo. Pero la civilización desconocía ese camino, resultaba como la llamada verdad absoluta de Hegel, de la cual no se sabía absolutamente nada. Se convertía, entonces, la construcción de esa sociedad en un trayecto hacia lo ignoto.
The future of human society is marked by the solution to the contradictions that condition its movement, where the economic factor is ultimately the determining factor. The appearance of private property rooted in the exploitation of the work of others turned out to be an unprecedented fact of human coexistence. Such a state of affairs favored the development of society and at the same time generated its involution. The thinkers were engrossed in explaining that world from different perspectives that were embodied in theories presented, in many cases, as absolute truths of last resort. Karl Marx and Frederick Engels discovered the rational seed behind the mystical bark, to the liking of the vilified: the world had to be transformed. But civilization did not know that way, it was like the so-called absolute truth of Hegel, of which absolutely nothing was known. It became, then, the construction of that society on a journey to the unknown.
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