Madrid, España
León, España
La principal repercusión clínica y económica de la toxoplasmosis ovina y caprina es el aborto. En alguno países, Toxoplasma gondii es uno de los principales agentes causantes de abortos infecciosos en la ganadería ovina. Desde el punto de vista sanitario, una de las formas de transmisión de la toxoplasmosis al hombre es por consumo de carne de ovino o caprino con toxoplasmosis latente insuficientemente cocinada. Son más numerosos los estudios realizados sobre seroprevalencia de la toxoplasmosis en ganado ovino que en caprino, a pesar de que en esta última especie se han detectado porcentajes de parasitación importantes en algunos países. En España, las seroprevalencias más elevadas en ganado ovino (63,8%) y en caprino (79,l o/o) se han detectado en las provincias de León y Granada, respectivamente.
La principal fuente de infección para el ganado ovino y caprino son los alimentos y camas contaminados con heces de gatos eliminadores de ooquistes. En la presentación de la toxoplasmosis ovina influye el régimen de explotación y, posiblemente, la estacionalidad, habiéndose detectado mayores tasas de infección en granjas de manejo intensivo que en las de extensivo, así como en los meses de otoño e invierno que en los de verano. Las ovejas y cabras son receptivas a la infección a cualquier edad, aunque es mayor la prevalencia de toxoplasmosis en animales adultos que en jóvenes. En ovejas, la primoinfección confiere resistencia frente a futuras reinfecciones, evitando la repetición de los abortos. En cabras, por el contrario, puede repetirse el aborto toxoplásmico en sucesivas gestaciones.
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