Son buenos amigos, pero en absoluto han barajado nunca contraer matrimonio. Estas son las noticias que ÉPOCA ha podido recabar de fuentes de toda solvencia en torno a la relación que existe entre la Infanta Elena y el joven economista Jaime Marichalar Sáenz de Tejada. A ella, primogénita de los Reyes de España, se le atribuye un profundo sentido dinástico que le impide casarse con un plebeyo antes de que el Príncipe asegure con su descendencia la continuidad de la dinastía por línea directa. Él, hijo de una familia aristocrática de tradición castrense, hace el número seis en la lista de novios adjudicados a Elena. Probablemente el penúltimo, pero también el más oportuno, ahora que la Infanta acaba de cumplir 30 años.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados