Betty no pudo reprimir las lágrimas: "Como veterano de la operación Tormenta del Desierto, mi marido siente que su país le ha abandonado. Como esposa de un veterano de esa guerra, yo estoy furiosa. Todos tendríamos que estar avergonzados". Betty Zuspann, de Waco, Texas, compareció en junio del año pasado ante un subcomité del congreso norteamericano en Washington. Su marido es uno de los 8.000 soldados de la guerra del Golfo que aseguran sufrir los efectos de una nueva enfermedad. El último capítulo de esta enfermedad, conocida por ahora como "Síndrome de Sensibilidad Química Múltiple", es estremecedor. las ramificaciones podrían alcanzar a niños nacidos en los últimos meses, hijos de soldados que estuvieron en Irak.
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