Después de seis años como director general, en el Consejo Superior de Deportes (CSD), Rafael Cortés Elvira, dirige desde hace tres meses, como secretario de Estado, los designios del deporte español, en una clara decisión de continuidad del Gobierno socialista. A él le toca la oscura labor de la consolidación, tras un periodo de grandes cambios. El desarrollo de la recién nacida Ley del Deporte, la consolidación de las Sociedades Anónimas Deportivas, y mantener el listón lo más cerca posible al éxito de Barcelona 92, son sus principales retos en un sector que, en su opinión, se ha afianzado en la sociedad española tras organizar unos Juegos Olímpicos.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados