Severo Ochoa, el único español Nobel a la investigación, junto a Santiago Ramón y Cajal, murió en Madrid, el día de Todos los Santos, a los 88 años, en la clínica de la Concepción, donde estaba internado desde hacía meses. Sus restos descansan en Luarca, su ciudad natal, en un hermoso cementerio que mira al mar.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados