[1]
;
Soancatl Rodríguez, Diana Guadalupe
[1]
;
Cholula Alarid, Rubén
[1]
;
Márquez Toledo, Aquilino
[2]
;
Morales Morales, Flor Lucía
[2]
;
Lozano Camacho, Samuel Margarito
[3]
;
Martínez Tovilla, Yaneth
[1]
México
La educación médica basada en simulación clínica, una estrategia de aprendizaje experiencial que se ha consolidado en la última década como un componente integral de diversos programas de especialización en Pediatría. Metodología: se realizó un estudio cualitativo, no experimental, prospectivo y descriptivo, evaluando a cinco residentes de Pediatría a través de siete escenarios clínicos complejos. Se utilizaron listas de cotejo específicas y grupos focales centrados en el debriefing con buen juicio para evaluar el desempeño y recoger datos cualitativos. Resultados: los residentes demostraron competencias procedimentales moderadas a altas, con medias entre el 40% y el 80%. Sin embargo, se identificaron deficiencias en comunicación efectiva y liderazgo, con un cumplimiento del 0% en estas áreas. Todos los residentes alcanzaron la competencia de reflexión al final de cada escenario. Discusión: aunque se observó un buen desempeño en habilidades procedimentales, las deficiencias en comunicación y liderazgo subrayan la necesidad de una educación específica en estas áreas. El debriefing con buen juicio fue clave para la reflexión y el aprendizaje continuo, permitiendo identificar áreas de mejora. Conclusión: la simulación clínica es eficaz en la formación de residentes, pero se necesita un enfoque más amplio que integre el desarrollo de habilidades no técnicas y el manejo emocional en el currículo de formación médica en el posgrado.
Introducción: medical education based on clinical simulation, an experiential learning strategy, has solidified over the past decade as an integral component of various pediatric specialization programs. Methodology: a qualitative, non-experimental, prospective, and descriptive study was conducted, evaluating five pediatric residents through seven complex clinical scenarios. Specific checklists and focus groups centered on debriefing were used to assess performance and collect qualitative data. Results: the residents demonstrated moderate to high procedural competencies, with averages ranging from 40% to 80%. However, deficiencies were identified in effective communication and leadership, with a 0% compliance in these areas. All residents achieved the competency of reflection at the end of each scenario. Discussion: although good performance was observed in procedural skills, the deficiencies in communication and leadership highlight the need for specific education in these areas. Debriefing was key for reflection and continuous learning, allowing the identification of areas for improvement. Conclusion: clinical simulation is effective in resident training, but a broader approach that integrates the development of non-technical skills and emotional management is needed in the medical training curriculum.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados