La agenda 2030 constituye un hito fundamental para comprender cuáles son las respuestas a los principales problemas a los que se enfrenta la humanidad y quiénes son los actores que tienen la responsabilidad para poner en marcha los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
Definida como holística, sistémica, transformadora, movilizadora, constituye un plan de acción que parte del compromiso de que nadie se quede atrás en la aplicación efectiva del desarrollo sostenible. Sin dejar de poner el foco en la lucha contra la pobreza, se centra al mismo tiempo en la desigualdad y en la sostenibilidad, al combinar las dimensiones económica, social y ambiental del desarrollo. La implementación del desarrollo sostenible está vinculada a un entorno de seguridad humana, gobernanza democrática y de vigencia de los derechos humanos.
De este modo, los 17 Objetivos y las 169 Metas constituyen un código de conducta no sólo para el desarrollo en su sentido más clásico, sino para el conjunto de las relaciones internacionales, dado que incluye ámbitos como la paz, la seguridad o los derechos humano.
Reconociendo todo el mérito que tiene la Agenda 2030, una de las claves para comprobar su posible éxito (o fracaso) es el mundo en el que se debe aplicar y el diagnóstico no parece ser positivo, dadas las fuerzas que la ignoran o rechazan y la evolución del propio sistema internacional que camina hacia la insostenibilidad.
The 2030 Agenda is a fundamental milestone for understanding the answers to the main problems that humanity faces and who are the actors who have the responsability to implement the Sustainable Development Goals (SDGs).
Defined as holistic, systemic, transformative, mobilizing, it constitutes a plan of action that is based on the commitment that no one is left behind in the effective implementation of sustainable development. While focusing on combating poverty, it also concentrates on inequality and sustainability by combining the economic, social and environmental dimensions of development. The implementation of sustainable development is linked to an environment of human security, democratic governance and protection of human rights.
Thus, the 17 Goals and 169 Targets constitute a code of conduct not only for development in its most classical sense, but for all international relations, given that it includes areas such as peace, security or human rights.
Even the worth of the 2030 Agenda is accepted, it must be notice that one of the keys to its possible success (or failure) is the world in which it must be apllied and, according to this, the diagnosis does not seem to be positive, given the forces that ignore or reject it and the evolution of the international system itself, which is moving towards unsustainability.
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