El restaurador inglés John Brealey ha regresado a España, fichado por el Museo del Prado. Se dice que con un contrato millonario por un año de trabajo. "No he venido a clavar clavos en mi propio ataúd", contesta algo a la defensiva, seguramente al tener presente la polémica que desató hace un par de años cuando un número importante de colegas suyos españoles consideraron ofensivo traer a alguien de fuera para conservar el patrimonio pictórico nacional.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados