Deportistas como los tenistas y los golfistas tienen la virtud de convertir lo difícil en fácil, en hacer que una volea o un "swing" de 100 metros parezcan sencillos. A los esquiadores les pasa lo mismo, sólo que la ley de la gravedad transforma ante nuestros ojos una demoníaca carrera contra el reloj en un placentero deslizamiento sobre la nieve, tipo Moore-007. Sin embargo, se juegan el cuello en cada descenso, su vida es tan dura como la de los tenistas, conocen bien los baños de los hoteles de cada estación invernal, y la carretera, como les sucede s los "rockeros", es su gran amiga. Una muchacha española ha mantenido en vilo a los aficionados al esquí, en la Copa del Mundo.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados