INTRODUCCIÓN: El progreso de la ciencia médica y la tecnología han generado un aumento en la demanda de profesionales de la salud altamente cualificados. Esto se debe a las expectativas cada vez más altas de la sociedad en cuanto a la seguridad del paciente y la calidad de la atención médica. Como resultado, las instituciones educativas se enfrentan a una presión creciente para preparar de manera más efectiva a los futuros médicos.
En respuesta a esta necesidad, la simulación clínica ha surgido como una valiosa estrategia educativa. Su objetivo es recrear situaciones médicas de manera realista, sin exponer a los pacientes a riesgos innecesarios. A través de la simulación, los estudiantes de Ciencias de la Salud pueden adquirir conocimientos y habilidades de manera significativa: practicar en un entorno seguro, recibiendo retroalimentación constructiva que les permite mejorar continuamente.
OBJETIVO: Evaluar mediante la escala de ESECS, que ya ha sido validada en otros centros de similares características, la satisfacción de los estudiantes de Medicina con respecto a las experiencias clínicas simuladas.
MATERIAL Y METODO: Se realizó un estudio observacional, transversal, descriptivo sobre la población de estudiantes de Medicina de la Universidad Católica de Córdoba que realizaron actividades de simulación en el Hospital Simulado San José durante el periodo lectivo 2022-2023. Fueron incluidos un total de 309 alumnos que participaron de una encuesta con 17 ítems que valoraban las áreas cognitivas, prácticas y de realismo de la simulación.
RESULTADOS: Participaron un total de 309 estudiantes, siendo un 62.8% (N=194) femeninos y un 37.2% (N=115) masculinos.
Se evaluaron 17 ítems que forman la escala ESECS en la cual los alumnos le otorgan a cada respuesta un puntaje del 1-10 y luego se promedian las respuestas. La valoración media fue de 7.90 (IC95% 7.67-8.13) y la mediana de 8 (IC95% 7.77-8.23). El puntaje mayor lo obtuvo la calidad de los simuladores (V=8.39 IC95% 8.17-8.62) y el puntaje menor fue la motivación previa para asistir a los prácticos (V=7.49 IC95%7.26-7.72).
CONCLUSIÓN: La satisfacción significativa expresada por los estudiantes de Medicina de la UCC respecto a la simulación clínica y la integración de nuevas tecnologías es motivo de aliento para el equipo docente. Este feedback impulsa a profundizar en la implementación de estas herramientas como parte integral de la enseñanza y el entrenamiento, con el fin de convertir el conocimiento teórico en habilidades prácticas que potencien la seguridad del paciente. En este sentido, el Centro se ha propuesto destacar a la simulación clínica como un pilar fundamental en la formación de profesionales de la salud en el país, buscando consolidar su posición como un modelo educativo de vanguardia.
INTRODUCTION: The progress of medical science and technology has generated a growing demand for highly qualified health professionals. This is due to society's increasingly high expectations for patient safety and quality of healthcare. As a result, educational institutions face increasing pressure to more effectively prepare future physicians. In response to this need, clinical simulation has emerged as a valuable educational strategy. Its goal is to recreate medical situations realistically, without exposing patients to unnecessary risks. Through simulation, health science students can gain knowledge and skills in a meaningful way. They can practice in a safe environment, receiving constructive feedback that allows them to continually improve.
OBJECTIVE: To evaluate, using the ESECS scale, which has already been validated in other centers with similar characteristics, the satisfaction of medical students with respect to simulated clinical experiences.
MATERIALS AND METHODS: An observational, cross-sectional, descriptive study was carried out on the population of medical students from the Catholic University of Córdoba who carried out simulation activities at the San José Simulated Hospital during the 2022-2023 school year. A total of 309 students were included who participated in a survey with 17 items that assessed the cognitive, practical and realism areas of the simulation.
RESULTS: A total of 309 students participated, 62.8% (N=194) female and 37.2% (N=115) male. 17 items that make up the ESECS scale were evaluated where students gave each response a score of 1-10 and then the responses were averaged. The mean score was 7.90 (95% CI 7.67-8.13) and the median was 8 (95% CI 7.77-8.23). The highest score was obtained by the quality of the simulators (V=8.39 95% CI 8.17-8.62) and the lowest score was the previous motivation to attend the practical sessions (V=7.49 95% CI 7.26-7.72).
CONCLUSION: The significant satisfaction expressed by UCC medical students regarding clinical simulation and the integration of new technologies is a reason for encouragement for the teaching team.
This feedback drives us to deepen the implementation of these tools as an integral part of teaching and training, in order to convert theoretical knowledge into practical skills that enhance patient safety.
In this sense, the center has proposed to highlight clinical simulation as a fundamental pillar in the training of health professionals in the country, seeking to consolidate its position as a cutting-edge educational model.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados