El juez José Luis Manzanares se ha metido en un buen berenjenal con su tesis de que un auto de inocencia no significa que el encausado sea verdaderamente inocente. Todo el mundo debe ser prudente, pero más todavía, mucho más, cuando se habla de cuestiones jurídicas desde el cargo de vicepresidente del Consejo General del Poder Judicial. Por si fuera poco, el juez Manzanares no puede olvidar que son muchos los ciudadanos que se acuerdan de su nombre porque otra juez, Blanca Esther Díaz, implicó a José Luis Manzanares en una supuesta trama de corrupción judicial en Marbella, por considerar que las aguas bajaban revueltas, turbias, en algunos asuntos inmobiliarios.
Los jueces dictaminaron que Manzanares y otros personajes eran inocentes y apartaron temporalmente de su puesto a Blanca Esther Díaz. Si partimos del argumento de Manzanares, de que un auto de inocencia no significa necesariamente que el encausado sea inocente, pues..
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados