Cuando faltan menos de dos semanas para la jornada electoral, la sensación que predomina en la dirección de los partidos es de inseguridad. Los partidos Socialista y Popular aparecen en las encuestas tan igualados y el porcentaje de indecisos es tan alto que no resulta posible señalar un ganador. La única excepción favorece al PP. A su vez, los otros grupos políticos temen que el voto se polarice en torno a los dos grandes, que representan las únicas opciones viables de gobierno. Sólo hay algo seguro: el domingo 6 de junio nacerá la tercera relación de fuerzas del actual sistema democrático, tras cinco años largos de mayoría relativa de UCD y diez y medio de mayoría absoluta del PSOE.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados