Cuenta Alfonso Ussía que en la habitación 601 de la clínica, escenario de la agonía de don Juan de Borbón, había un crucifijo, dos Vírgenes, la Virgen del Pilar, patrona de España, y la Virgen del Carmen, patrona de las gentes de la mar, retratos de la familia real y un dibujo de Mingote. Poco atuendo para rodear la muerte de un rey, aunque sea un rey que no ha reinado. Parece que en una cámara de últimos suspiros regios deben apiñarse más chirimbolos, cachivaches y ringorrangos.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados