El trabajo da un panorama sobre el uso de plantas como indicadoras de factores ambientales. Se emplea el ejemplo de las malezas, entendidas como las especies vegetales de hábitats fuertemente modificados por el ser humano. Las plantas se pueden usar para el monitoreo de procesos, por ejemplo de la contaminación del aire, o para indicar caracteres ambientales, como el tipo de vegetación o propiedades del suelo. Se explican brevemente la historia, el principio y las aplicaciones de los valores de Ellenberg. En el monitoreo, las malezas se han usado para indicar toxicidad de sue- los por metales pesados, niveles de disturbio o la presencia de plagas o enfermedades agrícolas. Las plantas, y especialmente las malezas, también pueden indicar factores edáficos, climáticos y de manejo. De éstos, los indicadores para condiciones edáficas, como el pH, textura, fertilidad o capacidad de adsorción de agua son especialmen- te interesantes, ya que pueden sustituir análisis de laboratorio. La vegetación arvense también puede informar sobre la historia del manejo, por ejemplo, la aplicación de herbicidas o la salinización causada por riego. Se muestra con un ejemplo del valor de pH, que las especies presentes en los extremos generalmente son más especializadas, es decir, tienen menos varianza frente al factor. Se destaca que se requieren estudios regionales para identificar plantas indicadoras, dado que a nivel local el azar juega un papel importante en la distribución de las especies.
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