La "Loto" nos trae locos. Desde el 17 de octubre de 1985, primer jueves en que el bombo empezó a dar vueltas, la Primitiva ha acarreado fortunas y hasta desapariciones, como la de aquella humilde empleada de Málaga sobre la que llovieron uno a uno, 800 millones del ala. Pero lo que no se ha dicho es que esta "Loto" que nos trae a todos locos, también ha acarreado ruinas. Al menos, a ella se le echan las culpas de los numerosos cierres de despachos receptores de quinielas. Se habla ya de un ritmo de dos cierres por semana.
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