Están por todas partes, nos hacen guiños desde la radio y la televisión y a veces llegan a conseguir que confundamos ficción y realidad, verdad o ironía. Son las contrafiguras de González, Guerra, Aznar, Ruiz-Mateos, Gil o de muchos más personajes de la vida pública española. Detrás de ellos, de sus voces, reacciones o tics se esconden los cerebros pensantes, los que buscan utilizar el humor para algo más que una imitación: a través de sus programas pretenden ofrecer un retrato crítico de la actualidad, una sátira inteligente del día a día de la nación. Aunque, según afirman, "no es un trabajo difícil teniendo en cuenta que vivimos en un país de chirigota".
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados