Ya estamos en diciembre y, a pesar de que el verano nos queda algo lejos, es difícil —por no decir imposible— olvidar las temperaturas extremas que hemos vivido este año. No es una impresión, es una realidad. Según un estudio reciente del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), publicado en la prestigiosa revista The Lancet Regional Health-Europe, unas 70.000 personas podrían haber muerto a causa de las sucesivas olas de calor durante el verano de 2022 en Europa. Según el programa Copernicus, 2022 fue el segundo año más caluroso registrado en el continente. En 2023 las cosas no han mejorado; más bien ha sucedido lo contrario
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