Helsinki, Finlandia
Las innovaciones tecnológicas –herramientas, artefactos y procesos– abren nuevas posibilidades de acción humana y, por tanto, aumentan el ámbito de nuestra libertad positiva. La tecnología está intrínsecamente cargada de valores, debido a que este aumento de la libertad puede ser bueno o malo en relación con los valores humanos. El uso de herramientas también puede conllevar subproductos y efectos secundarios no deseados. Por tanto, la tecnología no debe desarrollarse de forma determinista o aleatoria, sino guiarse por principios democráticos razonables. La evaluación de tecnología (TA, por su sigla en inglés) es un patrón de evaluación de proyectos y productos tecnológicos por sus costes y beneficios, riesgos y beneficios. Utilizando como método distinciones y argumentos filosóficos, este artículo explica, elabora e ilustra la fórmula de Niiniluoto TA = 6E + S para la TA. La primera E es la eficacia, la capacidad de la nueva herramienta o solución para producir los efectos previstos. Es la principal preocupación del ingeniero. La segunda es su beneficio económico, basado en el valor de cambio monetario del producto. Este es el ámbito de las teorías económicas. La eficacia y la economía, y la eficiencia como su combinación, no son las únicas dimensiones relevantes de la TA. Como productos del diseño, los artefactos tienen cualidades estéticas, estudiadas hoy en día en la estética aplicada. Las relaciones de las herramientas con la salud de sus usuarios se estudian en ergonomía. Las relaciones de las tecnologías humanas con la salud del entorno natural y el desarrollo sostenible se tratan en ecología. Las herramientas técnicas y sus efectos siempre pueden evaluarse con criterios éticos relativos a su valor moral. Los sistemas tecnológicos también tienen un impacto social en sentido amplio, pues pueden provocar cambios en las esferas comunicativa, jurídica, institucional y política de la sociedad.
Technological innovations—tools, artefacts, and processes—open up new possibilities of human action and thereby increase the domain of our positive freedom. Technology is inherently value-laden, since such an intended increase of freedom may be a good or bad relative to human values. The use of tools may also involve unintended and unwanted by-products and side effects. Therefore, technology should not develop in a deterministic or random manner but should be guided by reasonable democratic principles. Technology as-sessment (TA) is a pattern for the evaluation of technological projects and products by their costs and benefits, risks, and profits. Using philosophical distinctions and arguments as its method, this paper explains, elaborates, and illustrates Niiniluoto’s formula TA = 6E + S for TA. The first E is effectiveness, the ability of the new tool or solution to produce its intended effects. This is the main concern of the engineer. The second is its economic profit, based on the monetary exchange value of the product. This is the domain of economic theories. Effectiveness and economy, and efficiency as their combination, are not the only relevant dimensions of TA. As products of design, artefacts have esthetic qualities, studied today in applied esthetics. The relations of tools to the health of their users are studied in ergonomics. The relations of human technologies to the health of the natural environment and sustainable development are treated in ecology. Technical tools and their effects can always be evaluated by ethical standards which concern their moral worth. Technological systems have also an impact which is social in the broad sense, since they can lead to changes in the communica-tive, legal, institutional, and political spheres of society
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