El Príncipe Felipe podrá disponer a partir del verano de 1993 de una casa de 1.200 m2 en Mallorca. El inmueble, que forma parte de la denominada finca de Son Vent, ha sido cedido por la Armada a la Comunidad balear y ésta a su vez lo destinará al servicio de la Casa Real. El complejo de Son Vent -al que ÉPOCA ha tenido acceso- está integrado por una edificación principal y otros tres inmuebles "menores", junto con una piscina y un amplio jardín con vistas al mar. Tan sólo el precio de la casa central, que consta de 13 habitaciones entre dormitorios, salones y demás dependencias, ronda los 300 millones de pesetas, según una estimación realizada por la Armada.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados