Los hombres que integran la Unidad Especial de Intervención de la Guardia Civil (UEI) no pueden tener ni rostro ni identidad públicas. El secreto de su entrenamiento, de las armas que emplean y de los planes de emergencia, mil veces ensayados, es la principal garantía de éxito de una unidad de estas características. Ahora, tras su intervención en la captura del "comando Donosti", esas técnicas están al alcance de los amigos de ETA. Todo indica que los extremistas "abertzales" no van a desaprovechar la oportunidad de "conocer a fondo" a la UEI. El proceso de acoso legal seguido contra la Guardia Civil en el "caso Zabalza", que aún no ha concluido, puede servirles de ejemplo.
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